Noche de Tormenta Capítulo 36, los presentimientos jamás fallan

Noche de Tormenta, Capítulo 36  “Presentimientos”

 

Cuando el celo de Jungkook hubo terminado, el alfa estaba desesperado por pedir perdón, pero no iba a ser fácil, tomando en cuenta las constantes amenazas de la madre de Tae con llamar a la policía, ni siquiera se detuvo cuando sus padres recibieron una llamada por el acoso de su hijo hacia el omega. No le importo incluso cuando le quitaron las llaves de su auto, permaneció a fuera de la casa de Tae, cuidando que la omega no estuviera en casa, y aunque ella no fuera un problema, su pequeño novio no quería recibirlo.

Tae intentó ignorarlo, ponía la música a todo volumen, se escondía en el baño dejando que el ruido de la regadera ahogara los llamados de su alfa, apagó su teléfono y no se atrevía a asomar la cabeza por alguna de las ventanas. Aún estaba un poco herido, pero también le daba vergüenza ver a su novio, después de todo había tenido su celo cuando ahora estaban juntos, lo que significaba que su alfa pensaba en él de ese modo, algo para lo que aún no estaba listo para hablar. En la escuela fue menos difícil, no podía escabullirse para siempre ni esconderse en los baños, tenía que atender sus clases, así que no le quedaba de otra que soportar a Jungkook que se pegaba como a una sombra detrás de él por los pasillos. Hobi nunca lo dejó solo, fiel a su promesa enfrentó al lobo mayor y le propinó una patada en la espinilla, prometiendo que si volvía a acercarse golpearía su orgullo de alfa, por decirlo de alguna manera.

 

-Lo está haciendo de nuevo.-Gruñó su mejor amigo mientras rodaba los ojos y miraba sobre el hombro del omega

Tae tragó su bocado y lo miró confundido

-Te está mirando, ni siquiera parpadea, da pena.-Resopló mientras tomaba de su botella de agua. Tae se encogió sobre sí mismo, pero antes de que tuviera oportunidad de girarse, Hobi le dio un pellizco en el brazo

-¿Era necesario ser tan violento?-Chilló, alertando al alfa que se encontraba a un par de mesas de la suya

-Sí.-Golpeó la mesa.-Si lo ves tan solo un segundo a los ojos vas a correr hacía él porque te seducirá con sus ojos de cachorro arrepentido

-Tal vez lo esté.-Murmuró jugando con las migajas de su emparedado

-Eso no le quita que te haya hecho llorar y que sus celos lo convirtieran en un patán

-Jungkook no es nada de eso.-Se quejó con un puchero sobre sus labios

-Oh, TaeTae, eres tan joven y ya eres víctima del amor.-Dramatizo su amigo con seriedad.-Escucha, solo debes tomar las cosas con calma, esto del celo es complicado, debes darle tiempo a tu madre para que se relaje o terminarás con tu alfa en la cárcel

-Cállate.-Gritó mientras le aventaba el empaque vacío de leche achocolatada.-Dios, necesito que mi mejor amigo me ayude a superar esto, no necesito imágenes mentales como esa, muchas gracias

-Como si fuera a pasar, ese tipo de ahí.-Dijo señalándolo con la punta de su dedo.-Arriesgó su vida en un combate mortal con otro lobo, la cárcel no es nada, quizás hasta se haga un tatuaje en tu honor, ya sabes, para recordarte mientras marca los días que le faltan para ser libre

Tae rodó los ojos y decidió que era suficiente, a veces Hobi leía tantas historias románticas que exageraba las cosas, se colgó la mochila y tomó su charola vacía para salir del comedor

 

-Hey, aún no termino

-Tomate tu tiempo, necesito ir a la biblioteca a solas

-Tae, no puedes hacer eso

Su amigo le sacó la lengua y salió sin mirar atrás, no quería darse cuenta sí el alfa lo seguía o  no, pero los escalofríos que viajaron de su nuca por toda la espalda le dijeron que Jungkook estaba tras él. Fingiendo que su ausencia no estaba ahí, el omega caminó hasta encontrarse con las puertas de la biblioteca. Necesitaba leer algunas cosas que en la clase de biología no le enseñaban y que nunca se atrevería a preguntar, ni siquiera podía confiar en su madre, la mujer estaba tan asustada y molesta con su novio que las palabras de Hobi podrían hacerse realidad.

Tae le dio un saludo silencioso a la señora que atendía en lugar, buscó una mesa vacía y dejó sus cosas. Seguía ignorando a Jungkook que lo miraba curioso a una distancia prudente. El omega primero se acercó a las computadoras, mirando a todos lados y tratando de cubrir el monitor para que nadie descubriera qué tipo de libros estaba por buscar. Tecleó un par de palabras antes de que sus mejillas se sonrojaran y se apresuró a anotar la información en un papel, borró el historial y se encaminó a los pasillos.

Tras dar un par de vueltos, encontró la sección indicada y comenzó su búsqueda, Jungkook se aseguró de permanecer detrás de los estantes, curioso por lo que Tae estaba haciendo, pero no quería hacerlo sentir incómodo. Cuando el omega encontró el libro que quería, sintió que su corazón se disparaba con rapidez, sintió sudor frío sobre su frente, como si estuviera haciendo malo, pero necesitaba saber algunas cosas, así que esturó su brazo e intentó tomar el libro con la punta de sus dedos, pero su estatura no estaba a su favor. Frunció el ceño y dio un pequeño saltó, pero no funcionó.

 

Cuando se paró de puntitas para intentarlo de nuevo, la persona de la que había estado huyendo por una semana entera se puso detrás de él, estiró su brazo y alcanzó fácilmente el libro, el cual le fue arrebatado de las manos antes de que pudiera leer el título.

 

-Gracias.-Gruñó bajito y escondiendo el texto contra su pecho

El alfa le sonrió amable, pero su sonrisa se borró cuando Tae lo miró mal y trató de alejarse

-Tae, espera.-Su agarre fue suave sobre la muñeca del omega, no quería volver a lastimarlo y estaba asustado de que sus toques ahora fueran bruscos

-E-estoy ocupado.-Respondió sin mirarlo, pero no trató de alejarse

-Por favor, tengo que hablar contigo

-Ahora no

Jungkook suspiró, el omega estaba en su derecho de negarse a verlo, era un tipo afortunado, el omega ni siquiera había roto con él después de todo. Sin querer forzarlo, deslizó su mano hasta entrelazar sus dedos con los de su novio, Tae lo miró con ojos abiertos, pero se limitó a sonreírle para tranquilizarlo. Sin decir una palabra, ambos decidieron regresar hasta la mesa donde Tae había dejado sus cosas.

El omega se soltó de su agarre solo para sentarse sobre una de las sillas, colocando el libro sobre sus piernas para que no estuviera a la vista de todos, el alfa tomó la silla frente a él y arqueó una ceja, pero decidió esperar. El omega hojeó un par de hojas, sus  mejillas rojas, su labio inferior atrapado entre sus dientes luciendo concentrado.

No fue hasta unos minutos después, que Tae cerró el libro de golpe y soltó un chillido, ganándose una llamada de advertencia por hacer ruido, Jungkook se levantó asustado de que le hubiera pasado algo

 

-¿Tae, estás bien?-Dijo dándole palmaditas en el hombro

-N-no.-Susurró con la voz entrecortada, no estaba llorando, pero parecía avergonzado

-¿Algo va mal? ¿Qué se supone que estás leyendo de todos modos?-Preguntó, pero el omega se negó a mirarlo a los ojos sin darle respuesta y sujetando con fuerza el libro, pero no  hacía falta que su omega hablara, el alfa vio el título y entendió todo…

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